La vista cansada o presbicia se produce cuando existe un endurecimiento o una pérdida de flexibilidad del cristalino del ojo. Este órgano se encuentra detrás de la pupila, teniendo como función enfocar las imágenes de cerca y de lejos. Con los cambios que se van produciendo con la edad, la capacidad muscular de los músculos del ojo disminuye, dando lugar a una dificultad de acomodación de la visión. Por todo ello, podemos decir que la presbicia o vista cansada no es una patología, sino una condición fisiológica.
Esta anomalía visual afecta tanto a hombres como a mujeres, al igual que a las personas miopes, con hipermetropía e incluso a los que nunca necesitaron gafas o lentillas. Se podría decir que se trata de uno de los primeros síntomas de que comenzamos a envejecer, aunque se trate de una persona sana. En el caso de las mujeres, esta afección se suele presentar ya a la edad de entre 35 y 40 años, mientras que en el hombre suele aparecer entre los 40 y 45 años, siempre que se trate de personas que gozan de una vista sana. Cuando la persona es miope, la presbicia suele llegar mucho más tarde, en función al grado de miopía que padezca.
Los síntomas más evidentes son que dejamos de poder ver los detalles de cerca y se produce un alejamiento progresivo cuando intentamos leer las letras pequeñas, lo que nos hace alejar cada vez más los brazos para poder leerlas. Otros síntomas también importantes son: el enrojecimiento de los ojos, cansancio visual, lagrimeo y dolores de cabeza e incluso en los ojos.
En la actualidad, este envejecimiento del ojo se puede curar con láser y cuanto más temprano se haga, mejores resultados se suelen obtener. Para eliminar esta anomalía se utiliza la técnica monovisión, que consiste en operar el ojo no dominante para la visión cercana y el dominante para la visión lejana. Esta operación suele ser mucho más tolerada por las mujeres que por los hombres, dado que existe mayor adaptación sensorial en el ojo femenino. Sin embargo, la cirugía láser está contraindicada en las personas mayores de sesenta años, ya que en esa edad es cuando se suelen presentar las cataratas.

Según ha informado la Agencia EFE, el 36% de la población española, lo que supone una cifra de más de dieciseis millones de habitantes sufren presbicia, o como se le llama comunmente, de vista cansada. Las cifras las ha obtenido de un estudio que ha preparado la empresa oftalmológica “CooperVisión”, que a su vez se ha basado en datos obtenidos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, aparece un dato bastante alarmante para las mujeres, y es que solo ellas alcanzan un 54 por ciento del total, lo que indica que son más afectadas que los hombres por esta dolencia.
Con el fin de detener una afección ocular llamada “queratocono”, se ha puesto en marcha un nuevo tratamiento con resultados muy esperanzadores. Este trastorno hace que la córnea, que está compuesta principalmente por colágeno, se vaya volviendo cada vez más fina e irregular y, por tanto, quede muy debilitada. Todo ello produce un progresivo aumento de la miopía y el astigmatismo, de manera irregular, y conduce a que el paciente comience a tener los síntomas de una pérdida de visión progresiva.






